VACIAR PARA VOLVER A LLENAR
Nan-in, un Maestro japonés
de la era Meiji, recibió la visita
de un profesor de universidad
que quería instruirse en el Zen.
Nan-in sirvió té.
Lleno la taza del visitante hasta los bordes,
y aún siguió echando té.
El profesor observó cómo se derramaba el té,
Hasta que no pudo contenerse y exclamó:
¡La taza está llena! ¡No cabe más!.
Nan-in explicó-También vos,
lo mismo que está taza de té,
estáis lleno de vuestras opiniones
y especulaciones.
¿Cómo puedo enseñaros el Zen
si antes no vaciáis vuestra taza?.
PAUL REPS.