DIVERTIMENTO DEL SOLITARIO
Para la agradable sierra y el agua
grata dependo del bastón.
La luna que flota en el mar no me perturba,
ni el viento que arranca los peñascos.
Mi bastón cuelga en el cielo este
de la montaña Myohyang.
Descanso en los picos, en los precipicios
y en la ladería de los valles.
Bajan las cigüeñas distraídas de vez en cuando.
Chillan los monos atentos saltando entre árboles.
De ahora en adelante, este jardín
natural es mi compañero.
¿Para qué necesito de otros difíciles?
WOLCHO DOAN.