Hola, buenos días.
Como ya comenté en el último post estoy cerca de estar con todas mis herramientas preparadas.
Este tiempo ha sido para la lectura, os subo este libro, cambiar la palabra Elemento por pasión.
Pone en tela de juicio la forma de educar, con casos concretos de gente defenestrada para según ellos no valer para nada, y estos últimos demostrar que si encuentran su Elemento son gente con mucho arte, desde Paul McCartney, Ridley Scott, Eric Clapton, hasta Richard Branson.
Buscar lo que realmente os apasiona y a por ello.
Os pongo un fragmento del Libro, un saludo.
El niño
está hecho de cien.
El niño tiene
cien lenguajes
cien manos
cien pensamientos
cien modos de pensar
de jugar, de hablar.
Cien, siempre cien
modos de escuchar
de maravillarse de amar
cien alegrías
para cantar y entender
cien modos
de descubrir
de inventar
cien modos
de soñar.
El niño tiene
cien lenguajes
y ciento más
pero le roban noventa y nueve.
La escuela y la cultura
separan la cabeza del cuerpo.
Le dicen al niño:
que piense sin manos
que trabaje sin cabeza
que escuche y no hable
que entienda sin alegría
que ame y se asombre
solo en Pascua y Navidad.
Le dicen al niño:
que descubra un mundo que ya existe
y de cien
le quitan noventa y nueve.
Le dicen al niño:
que el trabajo y el juego
la realidad y la fantasía
la ciencia y la imaginación
el cielo y la tierra
la razón y los sueños
son cosas
que no están unidas.
Le dicen, en resumen,
que el cien no existe.
Pero el niño exclama:
¡Qué va, el cien existe!
Así nos va.
